
La impaciencia del corazón
de Stefan Zweig (Acantilado. 472 pág.). En los años ya inminentes a estallar la Primera Guerra Mundial, el joven y apuesto teniente Anton Hofmiller consigue una invitación para una fiesta en el conocido castillo del rico y excéntrico magnate húngaro Lajos von Kekesfalva. Allí vive con Edith, su hija adolescente que sufre parálisis crónica, y a la que agravia sin intención el teniente. Para reparar esa ofensa acude con frecuencia a visitar a la pobre chica por la que siente una profunda lástima. No es consciente de que lo que en ella brota es un amor apasionado que será el único motivo por el que seguir viviendo y no lanzarse al vacío desde la torre del palacio. Se produce poco a poco una tensa situación entre los jóvenes. Hofmiller, que sólo siente compasión por la joven Edith, decidirá ocultar sus verdaderos sentimientos y le hará tener esperanzas en una pronta recuperación. Llega incluso a prometerse con ella, pero no reconoce su noviazgo en público. Como un criminal en la oscuridad, Hofmiller se refugiará en la guerra, de donde regresará como un auténtico héroe. La impaciencia del corazón es uno de los mejores libros de Zweig, un sobrecogedor retrato de la insondable naturaleza humana que atrapará al lector desde la primera página. Una novela sobre la importancia de educar los sentimientos.