
La nieta del señor Linh
de Philippe Claudel. (Salamandra 126 pág.). Breve y conmovedora novela. Cuenta la llegada de un anciano, refugiado de una lejana guerra que le ha robado todo salvo a su nieta, un bebé llamado Sang Diu, al que arrulla con una vieja nana infantil que recitaran durante generaciones, las mujeres de la familia. Llega un frío día de diciembre tras un agotador viaje en barco a un desconocido país europeo. Allí no conoce a nadie, y menos que hablen su lengua. Instalado en un piso de acogida, el señor Linh sólo se preocupa por su nieta, su única razón de existir, hasta que conoce al señor Bark, un hombre robusto y afable cuya mujer ha fallecido recientemente. Un afecto espontáneo surge entre estos dos solitarios que hablan distintas lenguas, pero que son capaces de comprenderse en silencio y a través de pequeños gestos. Ambos se encuentran regularmente en un banco del parque hasta que, una mañana, los servicios sociales conducen al señor Linh a un hospicio que no está autorizado a abandonar. El señor Linh consigue, sin embargo, escapar con Sang Diu y adentrarse en la ciudad desconocida, decidido a encontrar a su único amigo. Su coraje y determinación lo conducirán a un inesperado y conmovedor desenlace.