Moby Dick
Herman Melville
Moby-Dick de Herman Melville (1851). Tiene relación con la obra anterior: la inspiración del autor en un hecho real. Melville utilizó esa anécdota para crear un riquísimo mundo interior en la figura del capitán Ahab junto con una pormenorizada descripción de la vida marinera de la época. Su ritmo lento la hace, al comienzo, difícil de leer. Eso sí, como te enganche, la considerarás una de las mejores novelas jamás leídas.